Miroslav Tadic


El guitarrista serbio Miroslav Tadic (con acento en la “c” final) completó su educación formal en los Estados Unidos, después de estudiar en Italia y en su nativa Yugoslavia.




Miroslav Tadic ha tocado y ha grabado en una amplia variedad de ambientes y estilos musicales, yendo desde la música de los periodos Barroco y Clásico hasta el blues, el jazz y el rock. Sus créditos como intérprete y en cuanto a sus grabaciones incluyen proyectos con Terry Riley, la Ópera de Los Ángeles con Plácido Domingo, Howard Levy, Joachim Kühn, Dusan Bogdanovic, Vlatko Stefanovski, Theodosii Spasov, Kudsi Erguner, Djivan Gasparyan, Pandit Swapan Chaudhuri, L. Shankar, Markus Stockhausen, Maria João, David Torn y Jack Bruce, entre otros.


Se lo escucha frecuentemente en Europa, Japón y Estados Unidos. En 1986 Miroslav Tadic conoció al percusionista Mark Nauseef y al maestro de la escultura y grabación sonora, Walter Quintus. De su estrecha colaboración han resultado una gran cantidad de grabaciones y proyectos, previstos para que continúen en el futuro.



En estos últimos años, Miroslav Tadic se ha concentrado en el desarrollo de un enfoque hacia la improvisación, que combina y yuxtapone materiales musicales tomados de diversas fuentes, incluyendo música barroca, clásica europea y del norte de la India , tradiciones folclóricas europeas orientales, blues, jazz, y rock. Es muy conocido por su obra pionera en cuanto a la aplicación de elementos de técnica clásica y flamenca a la guitarra eléctrica.


Las numerosas grabaciones de este excelente guitarrista para ENJA Records, CMP Records, M. A. Recordings, Omagatoki y Third Ear Music, han ganado la aclamación internacional. En la edición de Enero/Febrero de 1994, por ejemplo, los editores de “Acoustic Guitar Magazine” votaron a “Window Mirror”, que incluía la Suite para Laúd en Sol menor, BWV 995, de Bach, (junto con las grabaciones de guitarristas de la talla de Julian Bream y Christopher Parkening), como una de los registros esenciales en guitarra clásica de la década de 1990.


Escribió también música para una serie de películas experimentales galardonadas, obras de teatro y de danza. En su edición de enero de 1997, otro ejemplo, los editores de “Guitar Player” lo votaron como uno de los treinta guitarristas más radicales y más individuales del mundo.






Consejo Publicitario Argentino: Lactancia Materna



Discusión





Deletreo





Sueñito


Violencia Rivas: Precursora Argentina del Punk


Violencia Rivas, una cantante de los años 60, precursora del Punk. Contestataria, muy bocasucia. Un personaje impagable del genial Diego Capusotto.

 






Este tercer episodio contiene una parodia espectacular de la Jueza Parrilli. Los que no son argentinos no lo saben, pero en estos días, en Buenos Aires, una jueza de control reaccionó casi de la misma forma cuando fue a reclamar porque le habían retenido el auto por una multa (me refiero a la parte en que se ve la cámara oculta cuando a Violencia Rivas la llevan a un hospital).

Si Me Voy Antes Que Vos



Si me voy antes que vos

si te dejo en estas tierras
no te asustes de la noche
que en la noche vivo yo


Si me voy antes que vos
si es así que está dispuesto
quiero que tus noticias
hablen del aire y del sol



Quiero que siempre recuerdes
lo que dijimos un día
que cada vez que te ríes
río contigo mi amor


Y no te olvides de algo
que se adivina en la vida
y es que la vida misma
es un milagro de amor.


Si me voy antes que vos
y visito tu silencio
no es para que estés triste
ni para ver tu dolor


Quiero decirte mi amor
en estas torpes palabras
que cada vez que llores
lo sabrá mi corazón


Y no nos encontraremos
pues siempre estuve a tu lado
hacia dónde y hasta cuándo
esas son cosas de Dios


Y no nos encontraremos
pues siempre estuve a tu lado
siempre aunque me vaya antes
es un milagro de amor.



- Si me voy antes que vos
Jaime Roos (uruguayo)
















Franck Pourcel



“En el extraño mundo de la farándula, donde se pueden encontrar desde estafadores hasta mercaderes de ilusiones, hay un hombre distinguido, cuya apariencia es más la de un diplomático que la de un artista: Franck Pourcel es un hombre discreto, modesto y sin pretensiones de ninguna clase. Este hombre callado, de elegante silueta, ha grabado y vendido más discos que la mayoría de los artistas franceses combinados. Su carrera se expande por el mundo del espectáculo desde “Candilejas” y “Tango Azul” hasta “Himno para el Concorde” y finalmente “Sólo Tú”. Él es el primer director de orquesta francés que se ha hecho famoso en los Estados Unidos. Estoy ansioso de darle la bienvenida a él y a sus ochenta músicos a mi programa”.




Así describía Michel Drucker en los años setenta a Franck Pourcel (Michel Drucker, periodista, presentador y productor de televisión).


Franck Pourcel (Marseille, 11 de agosto de 1913 - Neuilly-sur-Seine, 12 de noviembre de 2000) fue un destacado director de orquesta francés. Su padre era técnico y músico de la marina francesa.


Su nombre era un tributo al compositor César Franck (su segundo nombre era Marius). A los seis años de edad ingresó en el Conservatorio de Marseille para estudiar violín y percusión, debido a su afición al jazz.


Es considerado, a nivel mundial, como el creador del lounge y la música “easy listening” (fácil de escuchar). Sus obras más famosas incluyen “Only You”, “Arde París”, y “Concorde”, en ocasión del vuelo inaugural del hasta ahora único avión de pasajeros supersónico.


Para visitar su página web, haga click en: http://www.franckpourcel.com/


Franck Pourcel: Concorde (me parece que es su obra más impactante)





Franck Pourcel compuso algunas de las canciones que grabó, pero pocas veces, porque no le gustaban sus propias composiciones.


La más famosa, “Chariot” (compuesta en 1961), empezó como una broma. La compuso junto con sus amigos Paula Mauriat (aparecen los dos con seudónimos, J. W. Stole es Franck Pourcel, y Del Roma es Paula Mauriat) y Raymond Lefevre (con arreglo de Petula Clark). Inventó la historia de que la canción era la banda sonora de una nueva película de “western” producida por la 20th Century Fox. “You´ll never see it”. Con letra de Jacques Plante, Petula Clark la cantó, y obtuvo un gran éxito. En los Estados Unidos la canción fue finalmente adaptada al inglés por Arthur Altman y Norman Gimbel, y fue grabada como “I will follow him” por Little Peggy March (de quince años de edad). Para abreviar, aparece en la película “Sister Act” con Whoopy Wooldberg.








Tito Puente


En virtud de sus formas cálidas, extravagantes, su longevidad, sus constantes giras, y sus apariciones en los medios de comunicación, Tito Puente es posiblemente el símbolo más querido del jazz latino. Pero no solo eso: Puente logró mantener su música bien fresca a lo largo de los años; como un virtuoso de los timbales, combinaba su dominio sobre todos los matices rítmicos con su talento para el espectáculo –ver sus ojos desorbitados cuando emprendía un solo dinámico, era el mayor de los placeres para sus fanáticos de jazz latino. Un músico bien preparado, pero también un fino vibrafonista lírico, un excelente arreglador; tocaba el piano, congas, bongós, y el saxofón. Su encanto sigue llegando a todas las edades y grupos étnicos, sin dudas con la ayuda de las versiones más vendidas de Santana de “Oye como va” y “Para los rumberos” en 1970-1971, y sus actuaciones especiales en “The Cosby Show” en los años de 1980 y la película “Los reyes del Mambo” en 1992. Su estilo de salsa clásico en general está libre de sustratos oscuros, irradiando una atmósfera festiva vibrante, alegre, bailable compulsivamente.




Arraigado en el Harlem español, descendiente puertorriqueño, Puente ya estaba destinado a convertirse en bailarín, pero este sueño se vio truncado por un accidente en el que se desgarró los tendones. A los 13 años de edad, comenzó a trabajar la banda de Ramón Olivero como baterista, y más tarde empezó a estudiar composición, orquestación, y piano, en Juilliard y en la New York School of Music. Y lo más importante todavía, fue que tocó con (y absorbió la influencia de) Machito, que estaba fusionando con mucho éxito ritmos latinos con jazz progresivo. En 1947 formó el grupo Piccadilly Boys, de nueve integrantes, y luego aumentó este número hasta formar una verdadera orquesta dos años más tarde; grabó para Seeco, Tico, y finalmente para RCA Victor, ayudando a alimentar la locura por el mambo hasta el punto que le dio el título (no oficial pero que le quedó de por vida) de “Rey del Mambo”, o simplemente “El Rey”.


Puente también ayudó a popularizar el cha-cha-cha durante la década de 1950, y fue el único no-cubano invitado a las celebraciones por los “50 años de Música Cubana”, patrocinadas por el gobierno, en Cuba en 1952.


Entre los congueros de las “grandes ligas” que tocaron con la banda de Tito Puente en los años 50 estuvieron Mongo Santamaría, Willie Bobo, Johnny Pacheco, y Ray Barreto, encuentros que daban lugar a explosivos tiroteos de percusión (bongós). El rango de Puente se extendió hacia una gran banda de jazz (Puente Goes Jazz), y en los años de 1960, melodías de bossa nova, hits de Broadway, boogaloos, y pop music, aunque años más tarde se inclinó más a quedarse con los antiguos estilos de jazz latino, que se conocieron popularmente como “salsa”.


En 1982 comenzó a desenrollar las cuerdas de varios álbumes de jazz latino con octetos o grandes bandas, para Concord Picante, lo que le dio un mayor grado de exposición y respeto en el mundo del Jazz.


Un incansable visitante de los estudios de grabación, Puente grabó su álbum número 100, “The Mambo King”, en 1991, entre grandes ceremonias y afectos (un concierto con todas las estrellas de la música latina en el Universal Amphitheatre de Los Angeles en marzo de 1992 conmemoré este hito), y se mantuvo agregando más títulos a lo largo de los años 90.


En varias oportunidades apareció como invitado en álbumes, y estrellas del jazz como Phil Woods, George Shearing, James Moody, Dave Valentin, y Terry Gibas tocaron más tarde en álbumes de Tito Puente.


Apenas unos meses después de haber recibido su quinto premio Grammy, murió el 1 de junio del año 2000. Poco después, Puente fue reconocido en la primera entrega anual de los premios Grammy Latinos, ganando como mejor performance tropical tradicional por “Mambo Birdland”.


Tito Puente, "El rey del timbal", en un trío de timbales con los hermanos Pete y Sheila Escovedo.





Tito Puente y El Canario: Oye como va





Sheila E y Tito Puente







Fuente: All Music (http://www.allmusic.com/)


Bibliográficas (Andrés Fidalgo)

La que ahora comentaremos es obra extra-ordinaria. Durante la convalescencia que siguió a su lectura, registramos una serie de notas y cálculos (biliares), que pasamos a expedir.

El libro consta, fundamentalmente, de dos partes:

La primera, una hermosa tapa de cuerina, seguida de portadilla, portada y constancia de inscripción en cierto de propiedad intelectual; detalle este último que motivó ya el pedido de editores piratas para que se otorgue al autor el premio nacional de humorismo.

La segunda, contiene índice y colofón (que no debe ser confundido con el calefón mencionado en el tango Cambalache), para terminar con un impoluto pie de imprenta suscripto por el eminente doctor Scholl.

Entre ambas partes fluctúa una gelatina de quinientas páginas, en la cual se mueven nimiedades o circulan intrascendencias, disimuladas bajo títulos tan sutiles como: Angustias metafísicas después de almorzar; Yo y otras cosas de menor importancia; El ser del poeta y el no ser de los demás; Mi experiencia ultrasensible con un cable de cien voltios.

Es evidente que el autor desconoce a la perfección varios idiomas; pero con lúgubre modestia, escogió el castellano para no intimidar a quienes apenas lo balbuceamos. En este sentido, ha logrado su propósito: bien que nos cuidaremos en lo sucesivo, de ascender a cualquier diccionario que vaya en esa dirección.

Merece destacarse la armoniosa incoherencia que rige a esta obra. Mi problemático talento hace que deje librado su estudio a la rapacidad (1) de lectores más inteligentes.

Sin embargo, no todo es prosa: veleidades de diagramación han impuesto al tartamudeo de dulces sonetos, frescas liras, sabrosas endechas y similares productos gastronómicos.

Ciertas lagunas en el texto actúan tan eficazmente, que no sólo aportan dilatadas incoherencias, sino también algunas mojarritas.

Recordemos que el autor había colaborado asiduamente (ácidamente) en la página de atrás –al fondo, a la derecha- del papel literario Curri / culum que, bueno es aclararlo, no viene en rollos.

Alguien, rumiando deudas rencorosas contra el escriba, le infirió veintisiete profundas imputaciones de plagio. Nada más falso: lo condenable es la imitación servil de obra valiosa; y aquí no se imita, se copia con franqueza. Tampoco hay modelo valioso, sino producto de ínfima calidad que no puede ser ya desmerecido ni por el más brillante discípulo.

El volumen que analizamos provocó escasa impresión en los Talleres Gráficos Gutenberg: apenas mil ejemplares. Curiosamente, el tiraje fue superior, según lo comprobaron al otro día los basureros del sector. Mide 13 x 19,5 centímetros y pesa medio kilo. Poquísimo, en comparación con lo que le pesará después a quienes lo hubiesen adquirido.

Como candidato al Nobel este objeto, cosa o adminículo, no funcionó; pero como solicitud para promover brindis, resultó sumamente eficaz. ¡Salud, entonces!

(1) Ojo, dactilógrafo: “capacidad” con erre inicial.


Andrés Fidalgo: ¡Sonría por favor!
Fue un excelente escritor argentino, nacido en Buenos Aires, el 7 de marzo de 1919. Pero también fue abogado defensor de presos políticos y de familiares de detenidos desaparecidos en la provincia de Jujuy. Lamentablemente falleció hace un año.





Bo Carter


Bo Carter (Armenter “Bo” Chatmon) tenía una capacidad inigualable para crear metáforas sexuales en sus canciones, especializándose en imágenes obscenas como por ejemplo “Banana in Your Fruit Basket” (una banana en el frutero), “Pin in Your Cushion” (un alfiler en tu almohada)y “Your Biscuits Are Big Enough for Me” (tus galletas son demasiado grandes para mí). Bien, cuando descubra donde están las imágenes chanchitas, les cuento.

Uno de los músicos de blues más populares de los años treinta, grabó suficiente material como para reeditar varios álbumes, y fue un verdadero maestro con el punteo de la guitarra, bastante original. Carter empleaba varias claves diferentes en sus grabaciones, muchas de las cuales son performances vocales o de guitarra sola. Fue el primero en grabar el clásico “Corrine Corrina” (1928).

Bo y sus hermanos Lonnie y Sam Chatmon también grabaron como miembros de los “Mississippi Sheiks” con el cantante y guitarrista Walter Vinson.













Un poco de jazz





Scott Henderson es un guitarrista de jazz fusion y blues, norteamericano, que nació en West Palm Beach, Florida, en 1954 (y con esto descubrí la pólvora).




Scott Henderson (guitarra), Steve Bailey (bajo), T. Lavitz (teclado), Greg Bissonette (batería)

Scott Henderson creció en una época en la que el blues-rock estaba en su cumbre. Sus años de formación musical tuvieron lugar en el sur de Florida, donde tocaba en los clubes con todo tipo de bandas, interpretando de todo, desde Led Zeppelin hasta James Brown. Mientras se perfeccionaba en su instrumento, Henderson se vio influenciado por Jimmy Page, Jeff Beck, Jimi Hendrix, Ritchie Blackmore, y los grandes guitarristas del blues: Albert King y Buddy Guy.

La influencia del jazz le infundió este estilo de interpretación y composición, que lo ha hecho tan famoso.

Scott terminó la escuela en la Florida Atlantic University; luego se trasladó a Los Angeles, donde tocó y grabó con la Elektric Band de Chick Corea, con el violinista Jean-Luc Ponty, el bajista Jeff Berlin, y un periodo de cuatro años con Joe Zawinul, de Weather Report (fue un grupo de jazz-rock que estuvo activo entre 1970 y 1985).




11th International Jazz Festival, Bern 1986. Chick Corea (teclado), Dave Weckl, John Patitucci y Scott Henderson.

Henderson formó la banda Tribal Tech en 1984 con el bajista Gary Willis, y tras nueve años de álbumes aclamados por la crítica, con su álbum “Rocket Science” (lanzado en noviembre del año 2000) demostró ser un intérprete y compositor de nivel internacional. En 1991 fue nombrado por Guitar World el guitarrista de jazz número uno, y en enero de 1992 también fue nombrado Guitarrista de Jazz número uno en la Encuesta Anual de lectores de la revista Guitar Player.




Israel 1995. Scott Henderson (guitarra), Scott Kinsey (teclado), Gary Willis (bajo), y Kirk Covington (batería)

Su primer álbum solista “Dog Party”, una vuelta hacia sus raíces musicales, ganó como el mejor álbum de blues de 1994 en Guitar Player.

El segundo álbum de blues para Mesa/Bluemoon Records unió a Henderson con la legendaria vocalista Thelma Houston. “Tore Down House” fue lanzado en abril de 1997, y recibió cuatro estrellas en comentarios en las revistas Jazz Times, Guitar Player, Guitar, Guitar Shop, y L. A. Jazz Science.

“Well to the Bone”, la tercera obra de Henderson, y la más exitosa como líder, es un trío interpretado en vivo con John Humphrey en bajo y Alan Hertz en batería.

El trío realizó giras exitosas en los Estados Unidos, Europa, América del Sur y Japón, tocando música de sus álbumes de blues, pero también algo de la música grabada por Henderson en Tribal Tech.

Scott además lanzó dos álbumes con “Vital Tech Tones”, un trío en colaboración con el bajista Victor Wooten y el ex líder de Journey/V ital Information, Steve Smith, en batería.

Como pasa siempre con los músicos del calibre de Scott, la demanda es grande, y comparte sus experiencias con la actual generación de guitarristas. Está en el Instituto de Músicos en Hollywood (Musicians Institute), y ha escrito columnas para las revistas Guitar Player, Guitar World, y Guitar School.

Hay dos videos instructivos de Henderson (publicados por Alfred Publishing): “Jazz Fusion Improvisation”, y “Melodic Phrasing”, en un DVD que se llama “Scott Henderson – Jazz Rock Mastery”.

También disponibles están: “Guitar Books” (dos colecciones de sus composiciones, a través de Hal Leonard Publishing), y un libro “Jazz Guitar Chord System”, un método revolucionario para estudiar las pluralidades de la armonía del jazz.

Para visitar su página web,
http://www.scotthenderson.net/

Los Sesenta Granaderos



Los Sesenta Granaderos (cueca)


Ante el Cris, ante el Cristo Redentor
se arrodi, se arrodillaba un arriero
y roga, y rogaba por las almas
de los bra, de los bravos granaderos.

Eran se, eran sesenta paisanos,
los sesen, los sesenta granaderos;
eran va, eran valientes cuyanos
de cora, de corazones de acero.

Quiero elevar mi canto como un lamento de tradición
para los granaderos que defendieron a mi nación.
Pido para esas almas que la bendiga Nuestro Señor.

Nuestra Se, Nuestra Señora de Cuyo
contempló la cruzada de los Andes
y bendijo al General San Martín
el más gra, el más grande entre los grandes.
Cuna de, cuna de eternos laureles
Con que se, con que se adorna mi patria,
es Mendó, es Mendoza la guardiana
por ser la, por ser la tierra más gaucha.

Quiero elevar mi canto como un lamento de tradición
para los granaderos que defendieron a mi nación.
Pido para esas almas que la bendiga Nuestro Señor.

(Letra: Hilario Cuadros - Música: Félix P. Cardozo)
Interpretación de Los Chalchaleros
En memoria a los caídos por la Patria


El Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín es una unidad del arma de Caballería del Ejército Argentino, que en estos momentos cumple funciones de guardia presidencial y otras funciones protocolares.
Me duele muchísimo ver a nuestros Granaderos rindiéndole honores a cualquier imbécil que por esas cuestiones de la vida gana una elección, está ocupando un cargo público, vende nuestro país, nos mata de hambre a todos... También debería darnos verguenza a todos los argentinos, como nación, de ver qué estamos haciendo con nuestra patria. La culpa es nuestra, cada país tiene el gobierno que se merece.